Salud integral

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Se ha escrito tanto, y tanto se sigue escribiendo, sobre nutrición, salud y forma física, que usted se asombrará de leer los sencillos conceptos contenidos en este sitio.

Estos sencillos conceptos resumen todo lo que usted debe saber sobre tan importantes temas. No se complique la vida buscando dietas milagrosas o costosos y largos sistemas de ejercicios.

Evidentemente, para mantenerse en forma, usted debe conocer estos sencillos conceptos sobre alimentación y acondicionamiento físico. Se dará cuenta que son verdades evidentes y de sentido común. Póngalas en práctica sin dilación para alcanzar el mejor físico posible en el menor tiempo posible.

La primera verdad es que usted debe perseguir la salud integral. Si padece sobrepeso, y quiere deshacerse de unos kilos de grasa, usted puede perderlos en unos días o semanas con alguna dieta milagrosa o corriendo como loco por el parque o el gimnasio. Pero como ninguna dieta milagrosa es sostenible durante mucho tiempo sin que afecte a su salud, y la mayoría de las personas no pueden dedicar tanto tiempo y esfuerzo de forma continuada a hacer ejercicios, el tiempo juega en su contra. Antes de iniciar un plan de mejoramiento físico, asegúrese de que sea sostenible, y de que el resultado sea la salud integral y permanente, para toda la vida.

Usted debe alimentarse bien y hacer ejercicios, no se deje engañar si alguien le dice lo contrario. Pero debe saber qué comer y qué ejercicios hacer pensando en su salud integral y de por vida, no en soluciones milagrosas y a corto plazo que son pan para hoy y hambre para mañana.

Tenga presente el concepto de salud integral. No importa si está demasiado gordo, demasiado delgado, si carece de energía para afrontar los retos de la vida diaria o si es proclive a padecer enfermedades. Usted necesita conocer las estrategias de ejercicio y nutrición que le conduzcan a una salud integral y sostenible. Que le reporte la adecuada proporción de músculo y grasa. Que le proporcione energía, motivación y ganas de vivir durante todo el día. Que le fortalezca sus defensas y le haga resistente a las enfermedades. Un programa de salud integral que le haga sentir orgulloso u orgullosa de su cuerpo y le permita disfrutar de la vida por muchos años.

Ahora veamos cuáles son esos conceptos sencillos y evidentes a tener en cuenta en nuestra alimentación y en nuestra salud diaria. Sigue siendo una verdad de Perogrullo que ganamos peso y grasa cuando se consumen más calorías de las que nuestros cuerpos necesitan para su actividad diaria. Esto ha llevado a muchas personas a someterse a un conteo minucioso de las calorías que entran y las calorías que salen, que evidentemente, han tratado de equilibrar mediante complicados y costosos ejercicios de previsión y fuerza de voluntad, cuyo objetivo consistía en limitar la ingesta de calorías o aumentar la cantidad de actividad física.

La buena noticia es que usted no tiene que preocuparse por estos complicados cálculos ni estar pendiente de las calorías que entran o salen de su cuerpo, siempre que se rija por estas dos sencillas normas:

PRIMERA: coma casi exclusivamente alimentos ricos en nutrientes.

SEGUNDA: despierte los músculos que viven dentro de usted para aumentar su tasa de metabolismo basal.

Le explico brevemente: nuestro cuerpo necesita para vivir y estar sano unos 50 nutrientes, que son vitaminas, minerales, oligoelementos, proteínas esenciales, ácidos grasos esenciales…

Pues bien, podemos clasificar los alimentos que comemos atendiendo a su densidad de nutrientes. Cuando la densidad es baja, es decir, cuando hay pocos nutrientes y muchas calorías, nos encontramos ante comida chatarra o comida basura, la cual no satisface nuestra necesidad de nutrientes y nos obliga a seguir comiendo… Este tipo de dieta de baja densidad de nutrientes conduce a un exceso de calorías que se van almacenando en nuestro cuerpo en forma de capas de grasa.

Por el contrario, cuando la densidad de nutrientes de nuestra dieta es alta, podemos satisfacer todas nuestras necesidades nutricionales con un menor consumo de calorías. Recuerde que los alimentos ricos en nutrientes son productos frescos y naturales, verduras, frutas, legumbres, semillas, granos enteros, huevos, pescado, leche sin grasa… Algunos alimentos ricos en nutrientes son también ricos en calorías, pero eso no debe importarle, siempre que su dieta sea variada y carente de comida chatarra. Abuse todo lo que quiera de las ensaladas y cópiele las recetas a los vegetarianos, aunque usted no tiene que ser exclusivamente vegetariano si no quiere. Siga estas sencillas normas y su organismo se regulará solo.

El otro tema importante es el desarrollo de su tejido muscular. Nuestros músculos son como capas de cebolla que están compuestas por células que poseen la capacidad de contraerse, pero solo si los desarrollamos mediante ejercicios convenientes. De otro modo, esos músculos permanecen fofos y atrofiados, no se despliegan. La cantidad de músculo que cada persona puede desarrollar le viene dada genéticamente. No se trata de hacer culturismo ni emular a Arthur Swarzeneger, cosa que además no es tan fácil de hacer, ni siquiera recomendable para nuestra salud que lo intentemos.  Se trata tan solo de cultivar y hacer que salga a la luz el cuerpo con el que la naturaleza nos ha dotado.

Incrementar nuestra masa muscular es la única forma que tenemos a nuestro alcance para aumentar de forma permanente nuestro metabolismo, es decir, el consumo básico de calorías que requiere nuestro cuerpo. De esta manera, sin hacer nada más, sin realizar ninguna actividad, nuestro cuerpo ya está quemando más cantidad de calorías diariamente.

De esta manera, aumentando la densidad de nutrientes de nuestra alimentación y la masa muscular de nuestro cuerpo, obtendremos una salud integral, una proporción músculo/grasa ideal, energía para la vida diaria, resistencia a las enfermedades, nutrientes abundantes para la maquinaria corporal, un cuerpo de ensueño…

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